Casi ningún sistema de IA falla porque el modelo sea malo. Falla porque el prompt cambió y nadie volvió a comprobar lo que ya funcionaba, porque la recuperación de contexto trae el documento equivocado, porque una negación del usuario se pierde por el camino, o porque el sistema responde con seguridad a algo que no sabe.
Estos fallos comparten una característica incómoda: no revientan nada. No hay error en los registros ni alerta en el panel. La respuesta llega, parece razonable, y es incorrecta. Solo aparecen cuando los encuentra un cliente, y para entonces ya han pasado semanas.
La auditoría exprés está pensada para dar una respuesta útil rápido, sin bloquear a tu equipo.
Si después quieres que los arreglos los haga yo, se presupuestan aparte. La auditoría no obliga a nada: el informe es tuyo y tu equipo puede ejecutarlo sin mí.
Porque esto no lo he leído, lo he sufrido. Soy cofundador y CTO de una plataforma de apoyo a la decisión clínica en producción, un dominio donde una respuesta incorrecta tiene consecuencias reales.
Además soy independiente: si tu sistema lo construyó otro proveedor, no tengo ningún interés en que el diagnóstico sea suave.
La versión exprés son dos semanas: una para construir la batería y ejecutar, otra para análisis, informe y conclusiones. Si el sistema es grande, se amplía por módulos, pero el primer informe útil llega siempre en esas dos semanas.
Sí. Se audita el comportamiento del sistema completo (prompts, recuperación de contexto, reglas, guardarraíles y respuesta final), no el modelo aislado. Da igual quién sirva el modelo: lo que se mide es lo que ve tu usuario.
Acceso a un entorno de pruebas, la documentación de qué debería hacer el sistema y media jornada de una o dos personas del equipo. Si hay histórico de conversaciones reales anonimizado, la precisión sube mucho.
La batería de casos ejecutable, que se queda tuya; el informe de fallos clasificados con ejemplos reproducibles; y el plan de arreglo priorizado por impacto y esfuerzo.
Entonces te llevas una batería de pruebas que protege el sistema a partir de ahora y la tranquilidad de saberlo medido. Es un resultado perfectamente posible y se dice tal cual.
Cuéntame qué sistema tienes y para qué lo usas. Te digo qué auditaría, cuánto llevaría y qué esperar del informe.